El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha realizado una actualización detallada de los indicadores vinculados a los accidentes laborales y otros daños a la salud. Estos nuevos datos son clave para comprender la siniestralidad laboral en España, facilitando un análisis profundo de las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores. La información, obtenida del sistema de notificación DELTA, se presenta en formatos accesibles, como tablas y gráficos, para facilitar su comprensión.
La recopilación de datos del INSST permite desglosar estadísticas en diversas categorías, entre las cuales se incluyen tipos específicos de accidentes laborales, como los ocasionados por sobresfuerzos físicos o accidentes de tráfico. Además, se analiza la distribución de estos accidentes según variables demográficas como género, edad y sector económico, así como los años potenciales de vida perdidos (APVP) a causa de accidentes mortales en el entorno laboral.
Un aspecto destacado de esta actualización es el análisis de los Accidentes Laborales de Tráfico (ALT), aquellos que ocurren durante el desplazamiento de los trabajadores entre su domicilio y el lugar de trabajo. Esta categoría, en aumento, es de especial interés en el análisis de la siniestralidad laboral.
El INSST define con claridad el concepto de accidente laboral conforme al artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), englobando cualquier lesión corporal sufrida en el ejercicio de actividades laborales, tanto por cuenta ajena como propia. Se presta especial atención a los accidentes que resultan en bajas laborales, ocurridos dentro del horario laboral establecido.
Uno de los indicadores significativos actualizados es el de los años potenciales de vida perdidos debido a accidentes laborales mortales, lo cual proporciona una perspectiva alarmante sobre la gravedad de estos incidentes, mostrando los años de vida promedio que un trabajador fallecido hubiera alcanzado según la esperanza de vida nacional.
La desagregación de datos permite también un análisis desde las perspectivas de género y edad. El INSST proporciona información detallada sobre siniestralidad laboral en función del sexo y la edad, revelando patrones que facilitan la orientación de políticas preventivas específicas. También se analiza la siniestralidad en diferentes sectores de actividad, prestando especial atención a aquellos con mayor proporción de trabajadoras.
Además de los accidentes físicos, el INSST ha incluido un estudio sobre la salud mental en el ámbito laboral, basado en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2020. Se examina cómo factores como la presión laboral, el acoso y la falta de comunicación impactan el bienestar psicosocial, generando trastornos mentales considerados como accidentes laborales según la normativa vigente.
Otro foco de atención son los trabajadores de mayor edad, para quienes se presentan datos sobre su participación en el mercado laboral y la siniestralidad que enfrentan. Asimismo, se explora la situación de los trabajadores migrantes, un grupo que puede estar más expuesto a condiciones de trabajo precarias y una mayor incidencia de accidentes.
Los indicadores también contemplan el análisis de accidentes causados por infartos y otros problemas de salud no traumáticos, ampliando el estudio hacia factores de riesgo no físicos en el entorno laboral. De igual modo, se incluyen los accidentes relacionados con traumatismos psíquicos, lo cual refleja la creciente preocupación por el bienestar mental de los trabajadores.
Finalmente, el INSST ofrece información sobre siniestralidad laboral entre los trabajadores jóvenes, un colectivo vulnerable que requiere especial atención por su inexperiencia y posible falta de formación en seguridad laboral. Estos datos se complementan con informes sobre accidentes por sobresfuerzos, subrayando la importancia de adoptar medidas preventivas más efectivas en el ámbito laboral.
